San Juan del Hospital y la curiosa historia de la emperatriz de Grecia que enamoró a Blasco Ibáñez

Emperatriz Constanza

Compartir

Pocos lugares de Valencia tienen la capacidad de transportar al visitante a la Edad Media de una manera tan poderosa como la iglesia de San Juan del Hospital.

El patio recogido que se abre sólo a los caminantes curiosos desde la calle Trinquet de Cavallers, las cruces templarias que le dan la bienvenida y la austeridad de la piedra de la nave gótica son el ambiente perfecto para este viaje en el tiempo.

Fue construida en el siglo XIII por los caballeros de la orden de San Juan del Hospital y de Malta en terrenos cedidos por Jaume I en agradecimiento a los servicios prestados durante la conquista del Cap i Casal.

San Juan es, después de la catedral, la segunda iglesia más antigua de Valencia. Y una de las que más misterios guarda.

La emperatriz de Grecia y Vicente Blasco Ibáñez

“Sus primeros amores fueron con una emperatriz. Él tenía diez años y la emperatriz 600”. Así comienza la novela Mare Nostrum, de Vicente Blasco Ibáñez.

Él es Ulises Ferragut, el marino valenciano protagonista del relato, ella, Constanza II de Hohenstaufen, emperatriz de Grecia.

Sus restos descansan en San Juan del Hospital y, como tantas cosas de Valencia, pueden pasar desapercibidas a quien no mire con atención.

“Lo primero que buscaban sus ojos en la capilla de Santa Bárbara era una arca clavada en la pared a gran altura, un sepulcro de madera pintada, sin otro adorno que esta inscripción: “Aquí yace doña Constanza Augusta, emperatriz de Grecia”.

En el mismo lugar que describió Blasco Ibáñez sigue hoy la urna, con la misma inscripción sencilla.

La cuestión es –y también se lo preguntó el novelista- “¿cómo aquella señora augusta, soberana de remotos países de magnificencia y ensueño había venido a dejar sus huesos en una lóbrega capilla de Valencia?”.

La respuesta es un periplo de dichas y desventuras –apasionante, pero demasiado extenso para estas líneas*- que la llevó de su Sicilia natal a Nicea, en la actual Turquía, donde los emperadores griegos tuvieron su capital mientras Constantinopla estaba en manos de los cruzados, de vuelta a Sicilia y por último a la Valencia de mediados del siglo XIII, recién conquistada a los árabes.

Déjense tentar por San Juan del Hospital, entren en su patio y deambulen por la iglesia. Constanza Augusta, emperatriz de Grecia, lleva 600 años esperándoles.

*El historiador Vicent Baydal relató en este artículo la historia de la emperatriz Constanza Augusta.

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Lee la historia del escocés que quiso convertirse en valenciano y descubre algunos de sus retos:

El escocés que nos retó a encontrar 99 cosas que hacer en Valencia (además de subir al Micalet)

El rastro: hallazgos fascinantes en el “mercado de las pulgas” de Valencia

Ruta del bakalao: 30 fotos de los restos de algunas discotecas legendarias de Valencia (y un poco de nostalgia)

Cómo el caliqueño se convirtió en el habano (casi) clandestino de Valencia

Rincones alucinantes donde Valencia se convierte en Estambul, París, Nueva York…

“Açò és or, xata” y otras historias que contar en la horchatería más antigua de Valencia

La singular capilla de Valencia donde intentar aprender por ciencia infusa

El gráfico que te ayudará a entender los entresijos del Tribunal de las Aguas de Valencia

Las claves para tomar la gran decisión en Valencia: ¿Torres de Serranos o de Quart?

¿Qué hace única a la empanadilla de Valencia?

Descubrir por qué Sorolla es Valencia aunque muchas veces pintara otros mares

Cómo entrar al jardín secreto más popular de Valencia

Cómo llegar al sorprendente rincón donde Valencia se vuelve aldea

Por qué es erótico tender la ropa en Valencia

El rincón de Valencia donde comprar el mejor pescado

Así creó Valencia la merienda perfecta

Así es el tomate del que deberías enamorarte

Compartir