¿Qué tiene que ver la mocaorà de Valencia con un decapitado que caminó kilómetros sin cabeza?

9 d'octubre valencia

Compartir

París, 9 de octubre de un año tan lejano que no se recuerda. En una colina a las afueras de la ciudad, tres hombres son decapitados por orden del gobernador de la ciudad, Fescennino Sisinio.

Uno de esos mártires que acaban de perder la cabeza se levanta, la toma entre sus manos y se aleja caminando. Es el primer obispo de París y se llama Dionisio.

De esta peculiar manera es capaz de recorrer seis kilómetros, hasta que cae definitivamente muerto. En ese lugar, según la leyenda, se alza hoy la basílica de Sant Denis.

La hazaña le valió a Dionisio, que había nacido en la península Itálica y había dedicado buena parte de su vida a evangelizar las Galias, el título de santo.

Su decapitación explica –al menos desde el punto de vista de la leyenda- por qué a Montmartre, el monte de los mártires, le llaman Montmartre y a la ruta que supuestamente recorrió con la cabeza en sus manos se la conoce en París con el original nombre de Rue des Martyrs, calle de los mártires.

De París a la mocaorà

Pero, ¿qué tiene que ver esta historia siniestra con la alegre mocaorà (de mocador, “pañuelo” en valenciano) que se celebra en Valencia?

¿Por qué si quieres convertirte en un auténtico enamorado valenciano, aunque vengas de Escocia, debes celebrar tu amor el día de la muerte de Sant Dionís, el hombre que transporta la cabeza entre sus manos a la altura de la cintura?

Y, ¿por qué para demostrar cuánto amas a tu pareja debes regalarle mazapanes con forma de piula y tronador envueltos en un pañuelo?

Buenas preguntas… que seguramente también se plantearía el mártir.

Otro 9 de octubre, el de 1238 (en este caso sí se recuerda el año), los cristianos, comandados por el rey Jaume I, conquistaron la ciudad de Valencia. Los árabes, para congraciarse con los recién llegados, les regalaron frutas y verduras de su huerta.

Desde entonces, cada año, los habitantes de la ciudad conmemoraron la fecha con una procesión al Monasterio de San Vicente Mártir de la Roqueta. Y ya en el siglo XV, se sumó la costumbre de celebrarla disparando piuletes y tronadors, es decir, petardos. Muchos petardos.

Hasta aquí entendemos por qué el 9 de octubre es, además del día de la muerte de San Dionisio, una fecha clave en la historia de los valencianos. Pero, ¿y los mazapanes?

En 1707 se acabó la fiesta. El rey Felipe V, vencedor en la Guerra de Sucesión, instauró los Decretos de Nueva Planta, que extendían a Valencia las leyes del reino de Castilla.

La celebración del 9 de octubre, el de Jaume I, no el de la muerte de san Dionisio, fue prohibida. Los piuletes y tronadors cayeron como víctimas colaterales.

Piuletes y tronadors

Ahí es donde algún hornero valenciano, con ingenio y gracia, debió pensar: “nos quitaron el ruido, pero no nos quitarán el mazapán”. Y los pasteleros de la ciudad comenzaron a producir piuletes y tronadors -además de frutas- de ese material.

Con el tiempo, regalar esos dulces con evidentes connotaciones sexuales envueltos en un pañuelo comenzó a ser una forma de demostrar los sentimientos a la persona amada.

¿Triunfo del amor o jugada maestra del marketing dieciochesco? Quizá ambas cosas. El caso es que siglos después, en Valencia, si estás enamorado y no regalas o te regalan un pañuelo con mazapanes, sospecha que algo no va bien en tu relación.

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Lee la historia del escocés que quiso convertirse en valenciano y descubre algunos de sus retos:

El escocés que nos retó a encontrar 99 cosas que hacer en Valencia (además de subir al Micalet)

El extraño fenómeno de la cripta de Valencia en la que solo entra el sol una vez al año

Los mejores barrios de Valencia donde hacerse el moderno sin pasar por Russafa

¿Qué hizo Valencia con el manicomio más antiguo de Europa?

Los Chalets de los Periodistas y más ejemplos de la Valencia que quiso unir lujo y vivienda social

Ruta del bakalao: 30 fotos de los restos de algunas discotecas legendarias de Valencia (y un poco de nostalgia)

Graffiti en Valencia: 30 fotos de obras singulares que hay que salir a buscar en la ciudad

Un recorrido incómodo por Valencia para descubrir sus tesoros de más altura

Por qué Valencia derribó sus conventos y la insólita historia de la iglesia que se movió piedra a piedra

El sorprendente botín que Valencia se resiste a devolver a los franceses

(Quizá) el primer artículo que alaba la paella valenciana sin atacar al arroz con cosas

El increíble viaje de la reliquia más famosa (y morbosa) de Valencia

El gráfico que te ayudará a entender los entresijos del Tribunal de las Aguas de Valencia

Las claves para tomar la gran decisión en Valencia: ¿Torres de Serranos o de Quart?

¿Qué hace única a la empanadilla de Valencia?

Cómo entrar al jardín secreto más popular de Valencia

Cómo llegar al sorprendente rincón donde Valencia se vuelve aldea

Compartir