El lugar de Valencia que se convierte diariamente en la sede no oficial de unas olimpiadas cotidianas

running

Compartir

Con el mes de septiembre vuelven las rutinas y los propósitos. Dieta sana y deporte es lo que recomiendan los médicos y en eso Valencia lo pone fácil. Los productos de la huerta llegan a los mercados diariamente. Son Km O -cultivos de frutas y verduras de lo más diversas rodean la ciudad-. En cuanto al ejercicio físico, sólo hace falta darse un paseo por el antiguo cauce del río Turia para comprobar que el deporte, y el dejarse ver, está de moda en Valencia.

Y su ecosistema natural es el lecho del Turia, que después de la riada del 57 se fue transformando en jardín.

Sus casi 9 kilómetros, desde el Parque de Cabecera hasta algo más allá de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, son el pulmón verde de la ciudad y el lugar ideal para olvidarse del bullicio del tráfico. Quién diría, paseando entre pinos, chopos, jacarandas y magnolios, que el cauce estuvo a punto de convertirse en autopista de ocho carriles.

autopistas

Pero gracias a un movimiento ciudadano cuyo lema fue “el riu és nostre i el volem verd”, esos carriles para automóviles se convirtieron en sendas, veredas, atajos, pistas… pensadas para la circulación y el disfrute de las personas.

Hoy, el jardín del Turia es la sede no oficial de unas olimpiadas cotidianas, un muestrario de deportes y actividades físicas, algunas tan poco olímpicas como el simple paseo y la siesta a la sombra de un pino.

Pero quienes sí tienen alma de deportista encuentran en el nuevo cauce carriles para todos los gustos: el de la bici para aquellos que quieren llegar a Benimaclet, a Universidades, incluso al Cabanyal, atajando por el río.

El paseo de tierra para los que prefieren caminar –más o menos- tranquilamente, serpenteando cual meandro.

Por la tercera vía, de suelo rosa, solo los amantes del running -el salir a correr de toda la vida- se atreven a circular. Y son legión. En ella coinciden quienes se preparan para la maratón, la media o los 10 kilómetros con aquellos que aspiran a trotar rápidamente sin más ambición competitiva.

Este río de corredores también es una pasarela de las últimas tendencias que hacen del correr una carrera de atuendos vistosos, zapatillas ultrasónicas, móviles sujetos al brazo y relojes inteligentes que cuentan pasos, calorías y pulsaciones. Algunos incluso te dan la hora.

Fuera de estas vías más o menos rápidas queda el césped. Es el espacio de los que practican yoga, meditación o artes marciales y la cancha de quienes hacen del holgazaneo un deporte.

En algunos tramos, el paseo se ve interrumpido o desviado hacia un lado para sortear campos de basket, fútbol, rugby o béisbol. En ellos, el espectáculo -muchas veces interesante- suele ser gratuito.

Y, como si de un gran teatro al aire libre se tratara, paseando por el río, se van descubriendo actividades de lo más variopintas: tai-chi, aikido, equilibrismo, capoeira, batukada, lindy-hop.

Por suerte, años después de que algunos quisieran llenarlo de asfalto, todo cabe en el río.

 

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Lee la historia del escocés que quiso convertirse en valenciano y descubre algunos de sus retos:

El escocés que nos retó a encontrar 99 cosas que hacer en Valencia (además de subir al Micalet)

Guía breve para descubrir la jungla que se oculta en las calles de Valencia

6 reliquias vivas de la industria que dio esplendor a Valencia

Por qué el fuego hizo de El Cabanyal uno de los barrios más originales de Valencia

Cómo descubrir el encanto del mercado de Valencia que pudo rivalizar con el Central

Cómo encontrar el oasis (casi) secreto de Valencia que no podrás ver desde sus calles

Julio: el mejor mes para practicar en Valencia el arte del “pensat i fet”

El mejor (y más barato) restaurante de Valencia que no tiene paredes ni techo ni cocina

Diez rincones imprescindibles para conocer mejor Valencia (aunque estén fuera de la ciudad)

El edificio de Valencia que causa admiración entre propios y extraños por una cualidad invisible

El misterioso rey que gobernó durante solo 100 años a la Valencia más lasciva

Un viaje hasta el lugar (no tan lejano) donde Valencia termina de forma súbita

Dos manjares históricos de la Albufera de Valencia que no todos se atreven (o se atrevieron) a probar

El cine de Valencia en el que podrás dejarte llevar por la nostalgia y disfrutar como se hacía antes

15 fotos de las entrañas del lugar donde puedes vivir las Fallas todo el año

Oficios medievales que dan nombre a siete calles de Valencia y que te costará identificar

5 de los monumentos más insólitos que ocupan las calles de Valencia

Los conflictos que separaban a algunos de los enemigos íntimos más famosos de la historia de Valencia

El colegio de Valencia que guarda algunas de las joyas más valiosas de la ciudad

4 personajes con historia que dan nombre a 4 de las plazas más emblemáticas de Valencia

Ruta del bakalao: 30 fotos de los restos de algunas discotecas legendarias de Valencia (y un poco de nostalgia)

Los rincones de Valencia donde (aún) puedes encontrar a Vicente Blasco Ibáñez, su escritor más universal

El sorprendente origen de algunas expresiones de Valencia que no deberíamos dejar de usar

Seis palacios míticos de Valencia (además del Real) que ya nunca podrás visitar

El tesoro escondido que guarda uno de los lugares más misteriosos del centro de Valencia

La Valencia que solo podrás descubrir a unos metros bajo tierra

El arroz al horno: por qué Valencia se guarda el mejor secreto de su gastronomía

Graffiti en Valencia: 30 fotos de obras singulares que hay que salir a buscar en la ciudad

Por qué Valencia derribó sus conventos y la insólita historia de la iglesia que se movió piedra a piedra

El gráfico que te ayudará a entender los entresijos del Tribunal de las Aguas de Valencia

Cómo entrar al jardín secreto más popular de Valencia

Compartir